martes, 27 de enero de 2009

Reflexión

¿Hasta dónde hemos llegado en el Kennel Club de Chile?

He visto con atención los hechos de estos últimos años y sinceramente da una pena enorme ver cómo la entidad canina que debiera ser de todos, para todos y con todos, se ha ido transformando en un trinchera en donde la personas "se abanderizan" con uno y con otro "bando".

En toda entidad con reales ganas de crecer existe el derecho de manifestar puntos de vista, planteamientos serios y responsables en un marco de respeto. Así se crece, así se construye. Lamentablemente nuestro club tiene una historia marcada de descalificaciones, intolerancia y frustraciones comunitarias que solo han traído desunión, estancamiento y más frustración.

La animadversión está a la hora del día en el club. Hay persecuciones personales y grupales. Hay descalificación por el trabajo de criadores que trabajan las mismas razas que uno.

La maledicencia es otro lastre del club. Todo el mundo habla mal del otro. No se reconocen las trayectorias, los reales aportes, los bellos perros.

Se hace vista gorda frente a personas-criadores que tienen en pésimas condiciones a sus perros, muchas veces muriendo de hambre, comiendo heces y cachorros muriendo en peores condiciones que aquellos que los medios mostraron en la "protectora de animales" hace un tiempo.

Todo el mundo se permite hablar mal otro pero todo el mundo calla cuando un criador o criadora, lanza sus perros a la calle porque se aburrió de criar. Todos se permiten dar opiniones en las exposiciones sobre el perro de fulano o merengano pero todos guardan silencio sepulcral a la hora de pronunciarse sobre criadores asociados al club que sacrifican a sus perros toda vez que estos cumplen los 8 años y ya no les son "útiles" comercialmente.

Todo el mundo dice estar en el Kennel por los perros, pero personas medianamente decentes y sensatas no permitirían (o al menos se pronunciarían) estas prácticas que acabo de mencionar.

Veo con preocupación como socios jóvenes que, históricamente aportan al club, hoy toman parte y hasta se pronuncian por personas o sectores "políticos" del club con profundas heridas y resentimientos, haciéndose parte de ellos.

A los jóvenes les digo que no se dejen engañar por el oficialismo de turno. Tengan opinión y dénla con respeto y fundamentos. Participen de las actividades del club, pero no se dejen utilizar por intereses mesquinos de personas inescrupulosas que han querido llegar al club para beneficiarse y no para servir al resto de los criadores.

A los más experimentados...No envenenen a los que vienen recién ingresando. Cuando se es jóven uno cree ser dueño de la verdad. No abusen de la inmadurez y el ímpetu de los más jóvenes y no les hagan partícipes de sus ambiciones desmedidas por querer permanecer en el "poder" o por querer llegar a él.

¿Cuántos criadores, socios o no, han visto frustrado su espíritu de participación, colaboración y sana camaradería porque "alguien dijo algún día que quien sabe Dios..." de él o de ella y se alejaron de la institución. ¿Cuántas perosnas pudieron ser un real aporte a nuestro Kennel y no se les permitió?

El Kennel es de todos. De los que queremos y de los que no. De los que me caen bien y de los que no me caen tan bien y por lo mismo debemos ser inclusivos, respetuosos, dignos, sensatos y asertivos a la hora de relacionarnos, entre nosotros los criadores y en nuestra relación con el club, pues es la actividad la que se desprestigia y se queda en "la pelea chica" y "de poca monta".

Y como de seguro seré atacado, desprestigiado, insultado, vilipendiado, citado a directorio, sancionado, expulsado y más de alguien se preguntará ¿quién se cree éste? es que no daré mi nombre en esta ocasión. Solo he querido aportar ideas, pensamientos, reales buenas intenciones.
Saludos a todos.

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