Ha surgido un nuevo conflicto que arrastra el Club de la que todos los socios están informados, esta vez por el último correo que enviara Pericles. Al respecto, quisiera hacer una breve reflexión, sin entrar al fondo de este asunto sino más bien a señalar la oportunidad en que se plantea.
Es sabido por los expertos en comunicación social que ante una situación de crisis que resulta altamente peligrosa para la estabilidad de cualquier organismo o institución, lo más práctico es desviar la atención utilizando para ello situaciones que provocan per se una especial atención de las mayorías, y de este modo, pasa a un plano secundario lo que es verdaderamente importante. Por estos días se hace un recuerdo de algunos episodios en la historia del Festival de Viña del Mar, y entre esos el caso de la contratación de John Denver en la década de los 80, que en caracter de urgente se ordenó desde La Moneda a la Comisión Organizadora, pagándose una cifra escalofriante para esa época cercana a los 170.000 dólares por una sola presentación. En la edición de los diarios aparecieron 2 noticias de primera plana: Una en letras negras, grandes, sensacionalistas que anunciaba la contratación de John Denver para el Festival de Viña. La otra, pequeñita, casi imperceptible, que anunciaba que el Ministro del Interior Onofre Jarpa renunciaba al Gabinete. Para que hablar de los casos de OVNIS que se veían por todas partes justo en los días en que se anunciaba una fuerte alza del IPC, subía la locomoción o el kilo de pan.
Hoy día el problema central que afecta al Club es la pérdida de credibilidad en la capacidad directiva, pues se vienen vulnerando desde hace mucho tiempo las normas estatutarias que nos rigen y además se ha generado un clima de desconfianza generado en la aplicación equivocada de medidas que no tienen una explicación sensata ni clara para todos los socios, como ha sido el tema de los microchips y sus implantadores.
A esto, se suma la vergonzosa denuncia que se le formuló al ex director César Pradenas por abuso sexual, caso que se tramita en los Tribunales de Justicia y que, por otra parte, al Club le costará la indemnización de la trabajadora que se vio afectada por este hecho, cuestión que también se le notificó a la Institución por medio de la Inspección del Trabajo.
Está pendiente de resolver la denuncia que se presentó ante el Ministerio de Justicia por las irregularidades cometidas en la Asamblea realizada el 3 de Mayo de 2008, en la que no se aprobó la gestión del año 2007. Los socios están informados que el Ministerio de Justicia ordenó al Presidente del Kennel Club de Chile que debía cumplir con 2 exigencias:
1.- Reemplazar a los directores que están inhabilitados por aplicación del art. 21 de los estatutos;
2.- Citar a una Asamblea General de Socios con estricto apego a los estatutos, para resolver las irregularidades detectadas en la Asamblea del 3 de Mayo y que el Ministerio detalló a través del Of. 7069 del 29 de Octubre de 2008.
Como esto no fue oportunamente cumplido por el Directorio del Club, el Ministerio de Justicia les reiteró la instrucción, esta vez bajo apercibimiento de iniciar el proceso de cancelación de Personalidad Jurídica.
La convocatoria a esta Asamblea nuevamente está llena de vicios legales, que por cierto dará origen a su anulación. Se le ha representado esto al Directorio, pero en vez de rectificar y ponerse en la línea ordenadora que los estatutos obligan, se ha preferido el camino de la contumacia.
La sensacion que a cualquier persona con un mínimo de sentido común le queda de esto, es que estamos en manos de personas que nos llevan derecha, lenta, pero fatalmente al despeñadero. Eso es desaparecer como Institución. Es como estar volando en un avión con pilotos que no lo saben manejar. Más temprano que tarde nos vamos a caer.
Esto es lo que verdaderamente importa ahora y es lo que tenemos que tener en nuestra primera página del Diario del Club. Se hace urgente encontrar un camino racional para ir creciendo. No es posible avanzar sin claridad de objetivos ni fines. Y lamentablemente no hay ni de lo uno ni de lo otro. Porque la falla está en las personas que no son capaces de liderar.
Se dice que esto es lo peor que le ha ocurrido al Club en toda su historia. Que triste curriculum para los directorios que les ha tocado esta época. Pero esto también es consecuencia de la falta de visión unitaria que se debe tener para resolver los problemas del Club. A partir de la elección del último directorio ocurrido en el año 2007, 17 son las personas que han ocupado un cargo de director y de los 9 originalmente electos, solo permanecen 4. Y lejos de estar mejor, hemos ido cayendo cada vez más hondo. Pareciera que una simple deducción lógica nos indica que detrás de cada reemplazo solo estuvo puesta la mirada en la conservación de los espacios de poder. Eso no es unitario ni refleja que el objetivo es el desarrollo de la cinofilia. Está más que claro. La reciente incorporación de Ximena Katalinic al Directorio ha sido producto más que nada de la presión por una mirada inclusiva que una decisión en este sentido que haya nacido del Directorio.
No se vienen días fáciles pues nada de lo que está pendiente está resuelto, y una vez más nos veremos en la necesidad de defender los derechos como socios que nos da la Ley.
Esta es la real situación que presenta el conflicto del Club y es a lo que nos tenemos que abocar para resolver. Las peleas que nos hagan mirar para otro lado, solo favorecen a quien hoy día está en grave incumplimiento de sus obligaciones y a la hora de las cuentas, los responsables tendrán que asumir lo que les corresponda.
Por eso, llamo a no confundir lo importante de lo accesorio.
Jorge Guzmán B.
domingo, 22 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.